domingo, 22 de junio de 2008

¿This is.... to be a Vampire?

-No beberé sangre –Murmuró aparentando seguridad para convencerse a sí mismo

Miró el venado, tirado en el suelo. ¿No pasaría nada si se acercaba un poco, verdad?

Al estar cerca del animal, no supo cuándo estaba arrodillado a su lado, con esa velocidad inmortal que le sorprendía, su rostro a unos escasos centímetros del cuello del animal aún vivo, un dedo sobre la herida.

La blanca piel de su mano se vió manchada por la sangre el animal, luego acercó su mano a su nariz, para oler el delicioso olor de la sustancia líquida de color rubí. No pudo contenerse. Lamió su dedo índice y saboreo por primera vez ese exquisito manjar.

Se sorprendió al notar que su boca estaba pegada al cuello del animal, perforando con sus largos colmillos el lugar de la herida, para que sangrara más. Pero al darse cuanta de lo que hacía, se alejó bruscamente de la criatura, corriendo para dejar atrás lo que había hecho. Había sido débil, y eso lo enfurecía.

Llegó en unos minutos, corriendo a una velocidad propia de un inmortal que ya en vida corría más rápido que los demás, a un lago que según él recordaba, estaba a muchos kilómetros, pasando por terrenos a los que ningún humano podría llegar.

Se acercó al agua y vió su reflejo en ella. Lo primero que llamó su atención fueron sus pálidos labios, que apenas mostraban ser un tono más rosado que su piel y el contorno de la boca, manchados de sangre. Se inclinó y dio un manotazo sobre su propio reflejo, para luego limpiarse la cara con su mano mojada.

-¿Este es ser vampiro? –murmuró cundo su mano tocó su propia piel.

Angel y Demonio

Ángel y Demonio

Aléjate mientras puedas,
el tiempo no a corrido, aún no es tarde para ti,
corre, no mires hacia atrás...
que con cara de inocencia te habré de mirar...

Aléjate te lo pido, no te quiero lastimar,
demonios y Ángeles, juntos no pueden estar,
tápate los oídos, ignora mis llamados,
que si los obedeces, te iré a lastimar...

Cierra tus ojos, y corre como nunca,
que si lo dudas, yo te puedo alcanzar,
escucha mi advertencia, ángel de mi vida
y si realmente me quieres... déjame atrás...

!No te detengas te he dicho!
huye mientras tus ojos vean la claridad,
aléjate de las tinieblas, que son mi morada
ve por donde el camino sea como tú;
llena de luz y esperanza,
llena de fuerzas y de vigor,
este demonio esta condenado
a mantenerse por siempre...
... en su solitaria prisión...

No rompas las cadenas, que son tú única salvación
te pido que te marches, ya cumpliste tu misión
diste esperanzas, a este demonio
ahora vete, no voltees la mirada
que lo único que quiero
es que no me veas otra vez llorar

El Poder

La pérdida de poder es mi pequeño miedo.
Un miedo secreto y oculto.
No quiero, no deseo necesitarlos, no quiero, no deseo usarlos...
pero aún así, necesito más, mi pequeño placer culpable, la llave maestra hacia mi felicidad.
Y de una u otra forma, me siento feliz de poder obtenerlo.
El Poder siempre es Poder, no hay uno mejor que otro, simplemente puede variar su cantidad.
Es por ésto que no me molsta la manera de obtenerlo, simplemente es obtener poder.